Fijación Biológica, es el nombre con el que en agricultura se
denomina a la acción de reducir, hacer disponible o fijar el Nitrógeno atmosférico, que
naturalmente no puede ser asimilado por los vegetales. Esto es porque el Nitrógeno en
estado gaseoso (aéreo o atmosférico) que químicamente se denomina N2, porque está compuesto por dos átomos ligados entre sí por una triple
unión, (N=N), no puede ser utilizado por los vegetales, ya que los mismos lo asimilan
únicamente en estado simple N, o sea con un solo átomo de nitrógeno.
Para que un vegetal pueda asimilar el N2, deben romperse o cortarse los tres ligamentos que unen sus átomos y
esta tarea la realizan ciertas bacterias por medio de una enzima que se llama nitrogenasa.
Dichas bacterias son los agentes biológicos que liberan los átomos del nitrógeno del
aire para que los vegetales puedan fijarlos y utilizarlos en la formación de sus
proteínas; así es como se produce la Fijación Biológica del Nitrógeno.-
Es este un proceso natural de mucha importancia económica y
ecológica, porque se calcula que en contacto con una hectárea de cultivo hay 92.500
toneladas de Nitrógeno (N2), y ningún cultivo puede
aprovecharlo si no cuenta con las bacterias adecuadas; y porque la utilización de este
nitrógeno no degrada el suelo y no necesita que sea repuesto. Debemos tener presente con
claridad que la Fijación Biológica del Nitrógeno la realiza una bacteria o
microorganismo determinado, en un cultivo determinado; y no cualquier microorganismo en
cualquier cultivo.
La Fijación Biológica siempre se realiza en la planta, nunca en el
suelo; es cierto que la Fijación Biológica beneficia el nivel de Nitrógeno del suelo y
puede hacerlo de tres maneras; pero siempre en forma indirecta, a través de la fijación
en el cultivo, y como consecuencia de ello.
Un caso se da porque al utilizar el cultivo la totalidad o parte de
sus necesidades de Nitrógeno del aire, ahorra el que se encuentra en el suelo.-
Otra manera es por la incorporación al suelo de Nitrógeno por medio
de los nódulos que se forman en las raíces de las leguminosas, que son muy ricos en
nitrógeno.
También incorporando al suelo el cultivo, este aporta como
nitrógeno su contenido de proteína.-
La cantidad de Nitrógeno que aporta cada cultivo, y en cada una
de las tres maneras que tienen para hacerlo, varia dentro de un rango muy amplio, que
podríamos determinarlo entre 0 y 500 kilos, dependiendo del cultivo, el suelo, la
bacteria, y otros elementos. Pero no es esto lo importante, porque la Fijación Biológica
del Nitrógeno no tiene como objetivo abonar, o aportar Nitrógeno al suelo; sino que su
función es suministrar en forma directa el Nitrógeno del aire a la planta, para que
produzca más.
Por lo tanto, la medición de los beneficios que se obtienen con
la Fijación Biológica, debe realizarse en los cultivos, observando sus manifestaciones
visibles y siempre el aumento de producción y de contenido de proteína en hoja o fruto.
No debemos confundir un Fertilizante Biológico que actúa
directamente en y con la planta, con los Fertilizantes Químicos u Orgánicos que son para
ser aplicados suplementando el déficit de los suelos o de las plantas. Ambos son para
mejorar la producción, pero actúan en diferente forma, nunca se reemplazan, casi siempre
se complementan aumentando el beneficio buscado de mayor producción, mejor
aprovechamiento del recurso suelo y una productividad más segura de la inversión
realizada en fertilizantes.